
Concept cars · 2010
Primero el estilo. Luego el motor.
Ginebra, 2010: un coupé de cuatro puertas en plata líquida que parecía el próximo CLS — y que, desde la misma plataforma, podía ser híbrido enchufable o pila de combustible.
Aquel marzo Mercedes llevó dos historias a Ginebra. Una era de diseño: una berlina premium de cinco plazas con techo de cupé, voladizos cortos y una estrella erguida que ya parecía el CLS de segunda generación. La otra era de arquitectura.
El F 800 Style introdujo lo que Mercedes llamaba plataforma multi-drive — una sola estructura de carrocería capaz de tragarse tanto un híbrido enchufable como una pila de combustible compacta sin robar espacio al habitáculo. El diseñador Karim Habib modeló la piel; los ingenieros modelaron la elección.
Capítulo I
Elija su día de cero emisiones.
El híbrido enchufable unía un V6 de 3,5 litros de unos 300 hp a un motor eléctrico de 109 hp delante de una automática de siete marchas. Un paquete de iones de litio de más de 10 kWh bajo el asiento trasero prometía unas 30 km de autonomía puramente eléctrica — tecnología que, según Mercedes, iba camino del próximo Clase S.
La variante F-CELL empleaba un motor eléctrico de 100 kW (136 hp) y la misma pila de combustible compacta destinada a la flota del Clase B F-CELL. Autonomía: casi 600 km con 5,2 kilogramos de hidrógeno, velocidad máxima limitada a 180 km/h.
Ambos paquetes vivían en los huecos del vano motor y del chasis. Reducir cada componente F-CELL mantenía el frontal lo bastante compacto para que cinco adultos siguieran teniendo un habitáculo entero — precisamente el sentido de la idea multi-drive.
Movilidad localmente libre de emisiones, decía Mercedes, al nivel de un automóvil premium. En el estand se llamaba BlueEFFICIENCY.
Híbrido enchufable
V6 3,5 L + motor de 109 hp · ~30 km en eléctrico · ~400 hp combinados
F-CELL
Eléctrico de pila de combustible de 100 kW · ~600 km con 5,2 kg de hidrógeno

Capítulo II
El CLS, una generación antes.
Con 4,72 metros, el F 800 Style quedaba entre el Clase E y el Clase S — un «baby CLS» en el rumor y, en retrospectiva, un claro ensayo general del C218 CLS de 2010-11. Distancia entre ejes larga, voladizos cortos, ese arco de techo continuo: el nuevo lenguaje formal de Gorden Wagener, ya listo para la serie.
El habitáculo anticipó ideas de manejo que definirían la década siguiente — un touchpad asistido por cámara, un asistente de atascos para avanzar en semiautomático y conceptos de pantalla que trataban el salpicadero como software. Las puertas traseras correderas eran puro teatro de investigación; la cara no.
- Longitud
- 4,72 m
- Plazas
- 5
- Debut
- Ginebra
- Marzo de 2010

Epílogo
La idea de plataforma que se quedó.
El segundo CLS llegó con el aspecto de un F 800 ligeramente domesticado. Los híbridos enchufables alcanzaron el Clase S según lo previsto; la vía de la pila de combustible en el turismo se fue estrechando. Lo que perduró fue la tesis multi-drive en sí — una arquitectura, varias motorizaciones —, que se convirtió en la forma en que Mercedes (y todos los demás) construirían coches durante la década de la electrificación. El estilo, en este caso, fue el vehículo de entrega de un argumento estructural.