
Concept cars · 2016
La noche en que Mercedes se hizo eléctrico.
París, 2016: un SUV plateado con la cara iluminada y dos letras en la cola — el concept car que dejó de ser un concept más rápido que casi ningún Mercedes antes de él.
Salón del Automóvil de París, 29 de septiembre de 2016. Un año después de que el Dieselgate cayera sobre la industria, Dieter Zetsche sale y anuncia no un coche sino un par de letras: EQ, de «Electric Intelligence». Detrás de él avanza la prueba — un SUV coupé plateado cuya parrilla no es una parrilla en absoluto, sino un panel de cristal negro trazado con luz azul.
El coche se llamaba Generation EQ, y el nombre estaba trabajando de verdad: no un modelo, sino el primero de una generación. Mercedes prometía todo un ecosistema — coches, wallbox, servicios de recarga, baterías domésticas — y una versión de serie de este mismo vehículo antes de que acabara la década.

Capítulo I
Una plataforma vestida de coche.
Bajo la carrocería de salón estaba el anuncio de verdad: una arquitectura desarrollada exclusivamente para coches eléctricos de batería, escalable en todos los aspectos — distancia entre ejes, anchos de vía, tamaño de batería — y pensada, en palabras del jefe de desarrollo Thomas Weber, para «todas las series de modelos, así como sus submodelos, como SUV, berlinas y cupés».
Dos motores, uno por eje, daban tracción total permanente con hasta 300 kW y 700 N·m; una batería de unos 70 kWh iba plana en el piso, entre los ejes. Menos de cinco segundos hasta los 100 km/h, hasta 500 kilómetros de autonomía.
El habitáculo cambió los botones por una pantalla panorámica de 24 pulgadas y sustituyó los espejos de las puertas por cámaras. Pero el detalle que más importaba era el más barato: la cara. Sin radiador que alimentar, la parrilla se convirtió en un panel negro sellado con una estrella iluminada — una firma legible al instante para todo lo eléctrico que Mercedes construiría después.
- Potencia
- 300 kW
- Par motor
- 700 N·m
- 0–100 km/h
- < 5 s
- Autonomía (NEDC)
- 500 km

Capítulo II
Dos años hasta la realidad.
La mayoría de los concepts se desdibujan en la traducción. Este apenas cambió. El 4 de septiembre de 2018, en Estocolmo, Mercedes retiró la funda del EQC — la misma silueta, la misma banda de luz, la misma cara de panel negro, ahora con tiradores y espejos. Hasta las cifras se mantuvieron: 300 kW siguieron siendo 300 kW; la batería creció de 70 a 80 kWh.
El concept había prometido el primer modelo EQ de serie «antes del final de esta década». El EQC salió a la venta en 2019, con meses de sobra.

Epílogo
Las letras sobrevivieron al coche.
El EQC mismo tuvo una vida corta — la producción terminó en 2023. Pero las dos letras desveladas aquella noche en París acabaron dando nombre a toda una familia: EQA, EQB, EQE, EQS y más allá, cada uno luciendo una versión de la cara sellada y luminosa que este concept dibujó primero. El Generation EQ nunca fue sobre un coche. Lo decía en su nombre.